Semanario en Línea
18 de
noviembre de 1999
Dirección conjunta:
/ Arq. Guillermo García Fahler /
Arq. Martín Ferrer
Escola Superior d' Arquitectura
22/11/1999 Pablo Carbonell (showman, escriptor, Madrid)17h
FORO 1999-2000
Posiblemente su voluntad de RE-CODIFICAR la realidad.
Universitat Internacional de Catalunya.
NO HOMOLOGADO
OUT OF NORMS
22-23-24-25-26 NOVIEMBRE 1999
Programa del Seminari
Rafael Metlikovec Xavier Theros (transeuntes, Accidents Polipoetics Barcelona)
23/11/1999 David Trottin (arquitecte, Inex Périphérique, Paris)17h
Felix Arranz (arquitecte, Barcelona)
Micky Bou (director de “Yes Sistemes Informátics”, Barcelona)
24/11/1999 Ballesteros José (arquitecte, Madrid)17h
Carolina Azcona (estilista, Las Vacas Flacas, Madrid)
25/11/1999 Lara Almarcegui (artista, Rotterdam)17h
Santiago Cirugeda (arquitecte, Sevilla)
26/11/1999 Jérome Sigwalt (arquitectes, Grupo K, Paris)17h
Karine Herman, Matthieu Laurette (artista, Paris)
Max Sanjulian (arquitecte, DJ, Barcelona)
NO HOMOLOGAT
OUT OF NORMS
¿Qué interés reúne en una Escuela de Arquitectura a creadores como Pablo
Carbonell, Carolina Azcona (Vacas Flacas), Matthieu Laurette o Rafael
Metlikovec y Xavier Theros (Accidents Polipoetics) con arquitectos como
David Trottin (IN-EX), Santiago Cirugeda (La Casita) o Jérôme Sigwalt
y Karine Herman (Groupe K), Pepe Ballesteros y Max Sanjulian?
RECODIFICAR como DECODIFICACIÓN (proponer nuevos códigos). RECODIFICAR
COMO DESCODIFICACIÓN (superar viejos códigos).
Interesa, en todos ellos, esa voluntad de “Reciclaje activo”. No sólo
como actitud “pseudocivica” sino como propuesta cultural. Una voluntad de
incidir en una realidad excitante (por múltiple) y rutinaria (por inercial)
desde una acción optimista; desenfadada, desinhibida y desprejuiciada;
económica por directa.
No- homologada por no-disciplinada.
Si se entiende la arquitectura, no ya como ese viejo oficio destinado a
repetir (sólo) modelos o diseñar objetos, sino como una acción
destinada a proponer relaciones (y nuevos acuerdos) entre las cosas, podrá
apreciarse el valor de un encuentro insólito pero no por ello menos intencionado.
Interesará, por de pronto, esa voluntad de infiltración (de “injerencia”, que
diría Federico Soriano) planteada como una voluntad de re-formulación
positiva de la realidad; producida más que desde la imposición de un
orden totalizador –único- desde la aceptación táctica de los propios mecanismos
de partida, en una difícil combinación entre distanciamiento y proximidad,
extranjería y complicidad.
Interesará, también, la idea de “Reciclaje”: la posibilidad de inventar un
marco más operativo a partir de una realidad de repente astutamente
redefinida, sacando partido de las situaciones más insólitas, reciclándolas,
manipulándolas, reinventándolas, aceptando naturalmente la impureza y
heterogeneidad, la singularidad y el mestizaje.
Interesara, por último, el descaro (o el desenfado). Esa capacidad de
acción desenfada que habla de informalismo, a veces de provocación e
insolencia,pero sobre todo de desinhibición (de pérdida de valores sacralizados,
de protocolos, de códigos o de prejuicios). Un activismo que se quiere
optimista, travieso e impredecible, producido, habitualmente, en
escenarios tópicos, confusos, decadentes, sujetos a rutinas e inercias reiteradas.
Una voluntad de “tergiversación” positiva de una realidad aceptada pero
trastocada desde la infiltración táctica en los propios mecanismos de
partida.
Es a partir de esa extraña cohabitación contemporánea hecha de pactos y
mestizajes que debe entenderse la arquitectura, hoy. Como mecanismos de
reacción (un reactivo) extranjero y cómplice, artificial y positivo a la
vez, autónomo y simultáneamente atento; desprejuiciado y, al mismo tiempo,
suficientemente receptivo a las solicitaciones particulares de su entorno
para procesar las informaciones “multiescalares” que sobre él inciden y
mutan con ellas.
Manuel Gausa