HISTORIA
PROTAGONISTAS



Charles-Edouard Jeanneret (Le Corbusier)

Vida y Obra de Le Corbusier
Capítulo 10: Corbu define su trayectoria
en el final del camino

"Corbu" hace un balance de su ejercicio profesional.

¿Sin hormigón hubiese podido concebir su arquitectura?

"El hormigón se desarrolló desde 1920 hasta 1960 prodigiosamente, y permitió hacer velas, curvas, etc. Antes no se podía, el hormigón de Auguste Perret era una estructura de madera; era el punto de partida. Ahora, con el hormigón se hacen formas raras, lo que uno quiere. Aprovecho esas posibilidades, me divierte. En lugar de hacer armazones de hormigón de ángulos rectos hice otras cosas."

Maison des Jeunes et de la Culture (1959-1965 / Firminy)

Pero, ¿este material no lo dominó a usted?

"No, lo que me dominó es el animal humano, el nucleo familiar, la familia, el hogar. Es darle al ser humano su cáscara. Mi arquitectura es como un organismo vivo, es biológica. Tiene un soporte óseo, hay fuerzas musculares, redes sanguíneas y nerviosas."

"Todo lo impecable de la biología lo puse en mis casas. Así, soy un esclavo del trabajo, pero no me disgusta. Hago ciudades, casas, barracas, etc. De todo, hasta cositas y la suma de las cositas modestas, permite hacer algo al final."

"Después de 50 años de viajes por el mundo, me permito decir que aprendí a comprender las cosas, a hallar soluciones. ¿Qué detractor puede negarme ese derecho? Comprobé que los políticos han permanecido, no digo indiferentes, sino ajenos al urbanismo."

Las imágenes de síntesis permiten reconstruir el edificio según la idea del creador

"Si merezco algo de gratitud pública, no es por los palacios que hice, sino por haber abordado el problema de la arquitectura, el arte, la expresión de la sensibilidad humana. Sentí que la vivienda era el lugar de la familia, y que se podría probar algo grande por ese lado, en que hallé que había gran parte de la felicidad humana."

"No se por qué me creo obligado a eso, pero en mis preocupaciones me agrada llegar a la solución de ese problema para aliviar las penas del hombre y sobre todo para aportar algo esencial: ALEGRIA DE VIVIR."

El 27 de agosto de 1965, André Malraux despide al gran maestro de la arquitectura moderna: "Fue pintor, escultor y más secretamente poeta. No luchó ni por la pintura, ni por la escultura, ni por la poesía. Sólo luchó por la arquitectura. Su famosa frase: "Una casa es una máquina para vivir", no lo pinta bien; sí lo hace otra frase: "La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de felicidad."

Siempre soñó con ciudades, y su proyecto de ciudad radiante son torres que se levantan en inmensos jardines. Este agnóstico construyó la iglesia y el convento más fantásticos del siglo. Al final de su vida decía: "Trabajé por lo que más necesitan los hombres hoy: el silencio y la paz."


< ANTERIOR IR AL INDICE>
 
Fuente: "Semanario Digital de Teleproyecto ON LINE (www.tele-proyecto.com.ar) a partir de un material cedido gentilmente por el Servicio Cultural, Científico y de Cooperación de la Embajada de Francia en la Argentina."
ARQUITECTURA EN LINEA© 2003