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| Banco de Boston | |||
| A partir de haber
ganado el concurso de calificación y selección de antecedentes realizado
por los directivos del Bank Boston en la Argentina para la remodelación
integral del tradicional edificio de Florida y Diagonal Norte, el estudio
de los arquitectos Jorge Hampton y Emilio Rivoira ha realizado un trabajo
de restauración y actualización funcional que además concita, merced a la
iluminación, la atención de los numerosos transeúntes que circulan durante
la noche por la peatonal porteña. ''Fue fundamental para el trabajo que el comitente supiera que tenía una joya arquitectónica que se había ido desluciendo y deteriorando con el tiempo, y que quisiesen restaurarla, y además,teniendo presente que la tecnología de operación de los bancos cambió, fundamentalmente desde el advenimiento de la informática, se nos planteó el problema de tener que dar respuesta a una actualización funcional incorporando toda las innovaciones tecnológicas existentes en un edificio muy bien construido, de fuerte masa, considerado entre los diez mejores del acento histórico de Buenos Aires", comenzó recordando Jorge Hampton.
''Así fuimos
desarrollando la remodelación total de la sucursal matriz, que es emblemática
para el Banco, y que ocupa planta baja, primer y segundo subsuelo. Programáticamente,
la decisión que se tomó de acuerdo con los directivos dcl Banco, fue invertir
la situación que tenía originalmente la sucursal, con cajas y una muy
pequeña atención personalizada en planta baja, y descendiendo por las
escaleras reggias se Ilegaba al primer subsuelo a un sector de mostradores
dedicados al área de Comercio Exterior. El cambio fue destinar toda la
planta baja exclusivamente para atención personalizada, tratando de encontrar
un equipamiento y una situación importante que acompañara el prestigio
de la caja histórica del edificio",
explicó Emilio Rivoira. Cabe resaltar, tal
cual lo hace hoy la propia fachada restaurada con técnicas de hidrolavado
y posterior pátina de cal -con asesoramiento del Dr. Felipe Monk-, más
el aporte de una muy buena iluminación -aporte de Ernesto Diz-, que todo
ese nuevo funcionamiento continúa contenido en la tradicional caja arquitectónica
que fuera concebida por los arquitectos Chambers y Thomas en 1924. Introducir una arquitectura
contemporánea dentro de una caja histórica suele plantear
opciones que responden a los particulares discursos de cada profesional
interviniente, y en este caso la decisión fue "no adhenr a una vanguardia
envejecible, sino tratar de encontrar una solución que reconoce que lo
temporal, lo que se refiere a una época determinada, es la importancia
de la caja existente, a la que uno no puede sobreponer la arquitectura
de este fin de siglo en la Argentina, influenciada por lo que pasó hace
dos años en Europa o Estados Unidos, porque le estaríamos superponiendo
una temporalidad actual a la otra que es la que se quiere mantener'',
señalaron los proyectistas. Y la intervención materializada por la restauración
y el equipamiento diseñado se muestra lo más neutra posible, buscando
una vigencia más allá de lo habitual, lo cual se suma al mejoramiento
espacial, a la comunicación visual entre las plantas y al énfasis puesto
en la iluminación. | |||
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No obstante, toda
restauración acompañada de cambio funcional, y en especial de adecuación
tecnológica en cuanto a acondicionamiento del aire y conductos de servicios
trae aparejada la necesidad de roturas y cambios. | |||
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