ESTUDIOS e INVESTIGACIONES

Ponencia presentada en Seminario-Taller: Los objetivos de Desarrollo del Milenio y la situación de las mujeres en Argentina, organizado por la Comisión de Equidad de Género del Consejo Cultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina, Salón Libertador del Palacio San Martín, 16 de agosto 2005.

“MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES ESTRATÉGICOS;
MIGRANTES Y COMUNIDADES ORIGINARIAS”

AUTORAS:
ALONSO VIDAL, MARTHA  -  BRANDARIZ, GRACIELA

AMAI, ASOCIACIÓN MUJERES ARQUITECTAS E INGENIERAS:
 

OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO
ARGENTINA - NACIONES UNIDAS

OBJETIVO  1: ERRADICAR LA POBREZA EXTREMA Y EL HAMBRE

META 1. Erradicar la indigencia y el hambre.

META 2. Reducir la pobreza a menos del 20%.

OBJETIVO 2: ALCANZAR LA EDUCACIÓN BÁSICA UNIVERSAL

META 3. Asegurar que en el año 2010, todos los niños y adolescentes puedan completar los 3 niveles de educación básica (10 años de educación).

META 4. Asegurar que en el año 2015, todos los niños y adolescentes puedan completar todos los niveles de educación (3 niveles de EGB y polimodal).

OBJETIVO 3: PROMOVER EL TRABAJO DECENTE

META 5. Reducir en el año 2015 el desempleo a una tasa inferior al 10%.

META 6. Incrementar la cobertura de protección social a dos terceras partes de la población para el año 2015.

META 7. Erradicar el trabajo infantil.

OBJETIVO 4: PROMOVER LA IGUALDAD DE GÉNERO

META 8. Alcanzar en el 2015 una mayor equidad de género mediante una mejor participación económica de la mujer, una reducción de la brecha salarial entre varones y mujeres, manteniendo los niveles de igualdad de género alcanzados hasta el 2.000 en el ámbito educativo.

META 9. Aumentar la participación de la mujer en niveles decisorios (en instituciones públicas y privadas).

OBJETIVO 5: REDUCIR LA MORTALIDAD INFANTIL

META 10. Reducir en 3/4 la mortalidad de menores de 5 años y en un 20% la desigualdad entre provincias entre 1990 y 2015.

OBJETIVO 6: MEJORAR LA SALUD MATERNA

META 11. Reducir en 2/3 la tasa de mortalidad materna y en un 20% la desigualdad entre provincias entre 1990 y 2015.

OBJETIVO 7: COMBATIR EL VIH/SIDA, LA TUBERCULOSIS Y EL CHAGAS

META 12. Haber detenido e iniciado la reversión de la propagación del VIH/SIDA en el 2015.

META 13. Reducir la incidencia de la tuberculosis un 8% anual y la tasa de mortalidad por tuberculosis un 10% anual, y haber certificado la interrupción de la transmisión vectorial de Chagas en todo el país en el año 2015.

OBJETIVO  8:  ASEGURAR UN MEDIO AMBIENTE SOSTENIBLE

META 14. Haber logrado en el 2015 que todas las políticas y programas del país hayan integrado los principios del desarrollo sostenible y se haya revertido la pérdida de recursos naturales (ambientales).

META 15. Reducir en 2/3 la proporción de la población sin acceso al agua potable entre 1990 y el 2015.

META 16. Reducir en 2/3 la proporción de la población sin acceso al saneamiento básico entre 1990 y el 2015.

META 17. Haber reducido a la mitad la proporción de la población residente en villas miserias y asentamientos irregulares.

 

DOCUMENTO SOBRE “MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES ESTRATÉGICOS;
 MIGRANTES Y COMUNIDADES ORIGINARIAS”.

La planificación de políticas ambientales con equidad de género, dentro de nuestra región, Latinoamérica, se inscribe en la problemática del hábitat y el medio ambiente vinculando la dimensión de género y la ambiental. Parten de movimientos distintos, pero se estructuran a partir de una corriente crítica al modelo de “crecimiento económico” instalado en los últimos 25 años en Latinoamérica. Ambas, conforman también, los principios del desarrollo sustentable.

Las nuevas condiciones planetarias han modificado profundamente la relación mujer-medio ambiente natural y construido planteando nuevas relaciones sociales y productivas.

La incorporación masiva de la mujer a la economía “planetaria”, -precarizada y asalariada- propia de la globalización, implica una dinámica de inclusión-exclusión dentro de la lógica del mercado que produce distorsión al “sistema de género” al tiempo que propicia cambios en su interior producto de la crisis de identidad del sujeto, hombre o mujer devenido consumidor/a al desaparecer el orden simbólico articulador que imponía el Estado nación.

La mujer como ciudadana sufre varias discriminaciones: no participa en el desarrollo de los grandes proyectos urbano-ambientales; soporta una mayor exclusión en oferta de empleo; constituye el sector de población relativamente más pobre y sufre los peores efectos del mal funcionamiento ambiental así como dificultades de acceso a vivienda y créditos. Es la primera víctima de la violencia. Por eso, es la más interesada por mejorar el desarrollo urbano, el ordenamiento territorial y el medio ambiente. Una mayor participación de las mujeres tiene efectos muy positivos en el sentido de reforzar la democracia local y la ciudadanía responsable, ampliar los temas de reflexión que plantean el ambiente y el urbanismo y mejorar el uso de los recursos locales. Es imperativo no dilapidar el 50% de los recursos de talento, capacidad y gestión que dispone la humanidad, -las mujeres- en beneficio de toda la sociedad.

Son y han sido las encargadas de expandir los contenidos democráticos más allá del Estado nación así como la construcción de la ciudadanía femenina y la ciudadanía global.

El movimiento de mujeres actuando en el espacio global y local ha dado a conocer que las relaciones de género expresan la contradicción entre el individualismo y la solidaridad, entre los principios de igualdad y desigualdad; entre el valor dado a la independencia y la experiencia de la dependencia, es decir entre la realidad social de los hombres y la de las mujeres.

LA CIUDAD y LAS MUJERES

 “La ciudad como la sociedad han estado basadas a lo largo de la historia en el trabajo de las mujeres, subordinada a los hombres en la estructura de la familia patriarcal”. (Borja, J, Castells, M. (1997) Local y Global. La Gestión en las ciudades en la era de la información. Taurus).

Desde siempre la mujer se desempeñó en el trabajo productivo rentado y no rentado: las tareas domésticas, el cuidado de la familia, las tareas agrícolas y la ayuda a las actividades remuneradas del hombre. “La historia de la humanidad es la historia de agotadores trabajos agrícolas llevados a cabo por las mujeres de todo el mundo, al igual que la historia de la industrialización ha sido escrita en buena medida por las obreras de fabrica”. (Borja, op. cit.)

Ciudades y regiones se enfrentan hoy a enormes dificultades  para conservar el medio ambiente y garantizar un desarrollo duradero, favorecer una mejor calidad de vida y condiciones igualitarias para hombres y mujeres evitando la exclusión en la sociedad “plural”. La solución a estos problemas exige la participación de las mujeres porque es un agente esencial de la dinámica urbana y regional. Porque lo que ha dinamizado el espacio público es el deseo femenino de autonomía rechazando la dicotomía entre lo privado-doméstico, propio de las mujeres  y lo público, territorio de los hombres así como la antinomia entre naturaleza y cultura.

Democracia local es ciudadanía y no hay ciudadanía si no hay igualdad jurídica. Tampoco hay ciudadanía si hay exclusión social, si la población migrante de las ciudades es confinada en guetos, o el conjunto de servicios básicos no llega a la totalidad de  sus habitantes y restringe las posibilidades de trabajo, progreso y participación. La ciudad debe ser para todos/as resguardando la simbología e identidad de los sitios urbanos. Pero sobre todo la ciudad debe incorporar plenamente a las mujeres en la toma de decisiones y el ejercicio pleno del  gobierno como condición para la renovación democrática del proyecto urbano que se ha constituido en uno de los más grandes desafíos del siglo XXI.

MUJERES MIGRANTES.

Las migraciones constituyen uno de lo grandes temas del siglo XXI, un fenómeno planetario de los más afectados por la globalización; un 3% de la población mundial, alrededor de 180 millones de personas se encuentra actualmente en situación de inmigrantes.

¿Qué es lo que impulsa a la migración?  El desempleo y su consecuencia de pobreza y hambre; las guerras y los diferentes conflictos armados; la conculcación de derechos humanos y la persecución política. El fenómeno se da en los términos más difíciles imaginables.

Partiendo de países pobres hacia naciones ricas que establecen “barreras” o cupos a la inmigración, masas humanas se ven envueltas en conflictos que afectan a nativos e inmigrantes. Estos enfrentan además ataques de todo tipo provocados por la xenofobia, el racismo, la trata de personas, la denigración y a veces la muerte. Como contrapartida la masa migratoria femenina se ve beneficiada, si bien en términos relativos, por un mayor acceso a la educación, la reducción de la fecundidad, las transformaciones en la estructura y el funcionamiento de la familia y el debilitamiento del control de la sexualidad de las mujeres por parte de los varones.

El “hábitat” de los/las migrantes está sujeto a las condiciones de precariedad que caracterizan a los colectivos de bajos ingresos y carecen de un habitar urbano que los/las contenga; la relación ambiental que mantenían con su “hábitat” originario se ve trastrocada en los nuevos emplazamientos En nuestra Región, Latinoamérica, participan del espacio público creando  “nuevos espacios” con identidad propia. Por ello su accionar en el espacio público, al igual que los otros colectivos sociales de bajos recursos lo transforma en su “hábitat” privado.

El proceso de feminización de la migración mundial se ha acelerado en años recientes, lo que ha provocado que en la actualidad más de la mitad de los/las migrantes -documentados e indocumentados- en el orbe sean mujeres, según datos de la Organización Internacional de las Migraciones. Por otro lado, según ese mismo organismo, en el ámbito mundial una de cada 10 personas que viven fuera de sus países son originarias de América Latina. Las cifras oficiales dan cuenta que alrededor de 20 millones de latinoamericanos residen en otras naciones.

POBLACIONES ORIGINARIAS 

Los llamados “pueblos originarios”  están desarrollando diversas “reivindicaciones territoriales” en lo que constituye un fenómeno de gran envergadura: el reclamo indígena, una ebullición de demandas étnicas, una corriente que atraviesa todo el continente americano y ha comenzado a constituir un requerimiento en las políticas públicas de las cancillerías de nuestra región.

A pesar que las culturas indígenas pregonan la complementariedad entre hombres y mujeres, lo real es que circunscriben la mujer a lo mítico-ritual: reproducción, espacio doméstico y trabajo no rentado. Por ello las mujeres indígenas sufren varias discriminaciones: como mujeres, por ser pobres, por su trabajo no remunerado y por ser indias.

Los pueblos indígenas poseen identidad cultural, adhesión a un sistema de creencias, a una lengua y a narrativas comunes dentro de las que el papel de la mujer es fundamental; no obstante las indias carecen del reconocimiento de sus pares masculinos y al igual que ellos evitan la participación en el espacio público urbano que proponen las ciudades occidentales.

EL AGUA POTABLE:   RECURSO ESTRATÉGICO… DESDE EL  “GÉNERO”

La escasez de agua potable es grave o crítica en casi todo el mundo. En Europa que posee  55 ríos, sólo cinco no están contaminados. La escasez de agua potable que soporta la comunidad europea es crítica debido a la explotación irracional del recurso, la contaminación producida por las industrias petroquímicas, el uso de agrotóxicos, la devastación de los bosques naturales. En Asia, la situación es aún peor: sea por la contaminación química o por el desvío irracional de ríos y arroyos para favorecer los cultivos comerciales; la construcción de represas hidroeléctricas sin realizar estudios de evaluación de impacto ambiental o en el caso de cuencas binacionales sin atender las recomendaciones que surgen de la evaluación ambiental estratégica. Australia padece serios problemas en el sur. La superexplotación de los ríos y de las reservas de agua subterránea concentra grandes cantidades de sal en la superficie y así se pierden tierras cultivables. África, a pesar de poseer dos enormes acuíferos (reservorios de agua potable mineral subterráneos) el de Nubia (Sudán) con un volumen de 75.000 kilómetros cúbicos  y el del Norte del Sahara con 60.000 kilómetros cúbicos, se encuentra en estado crítico en el norte y en el sur del continente. Sus ríos y lagos están contaminados por la sobreexplotación humana y económica. Un continente con inmensas reservas de agua potable, hoy sufre su carencia. El Continente Americano, posee el 47 % de las reservas de agua potable de superficie y subterránea del mundo. Pero también debido a la contaminación y a los errores técnicos en el uso y distribución del agua, la población sólo accede al 40% del total. En el Cono Sur de Sudamérica, el acuífero Guaraní, la reserva subterránea que comparten Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay que cubre 1.190.000 Km.2 y 50.000 kilómetros cúbicos de agua, capaz, eventualmente de abastecer a la actual población mundial  de 6250 millones de personas durante 200 años, está en riesgo. Un acuífero es como un vaso subterráneo con base y paredes de piedra arenisca y basalto, donde el líquido puede desplazarse con suficiente presión por lo que no hace falta bombearlo a la superficie. Existe el peligro de “salinización” que degrada la composición química del agua hasta hacerle perder potabilidad, por la explotación masiva e intensiva del acuífero. A ello hay que agregar la contaminación que provoca la falta de saneamiento cloacal del área.

El agua es un recurso renovable por el infinito fluir entre el mar, el aire y la tierra pero la violencia que desatan las inadecuadas tecnologías de desarrollo como el anegamiento de las zonas de captación y la desviación de las aguas superficiales por la instalación de represas; el agotamiento de los depósitos de agua subterránea por la desviación de los ríos; el bombeo mecánico y el uso excesivo de agua para riego en cultivos comerciales provocan la desecación del suelo y la desertización del planeta. El trabajo agrícola tradicional de las mujeres en comunidad con el medio ambiente aumentaba la disponibilidad de agua para la subsistencia humana sin alterar el ciclo natural. Este quehacer ha sido sustituido por los agroquímicos, ciencia e industria, que han conseguido lo opuesto: disminuir la capacidad de retención de agua y la fertilidad de los suelos. Dice Vandana Shiva, (1995)  ‘Abrazar la vida; Mujer, ecología y desarrollo’ Ed. horas y Horas; “Las mujeres, los campesinos y los pueblos tribales han resistido con firmeza… la mentalidad masculina que pretende dominar y adiestrar todos los ríos ignorando por completo los rumbos de la naturaleza…  Las mujeres de las regiones rurales  con pozos y aljibes, -que ahora se están secando- dieron sustento a la humanidad durante siglos. Como las mujeres son las encargadas del suministro de agua, y de su uso en el hogar y en los cultivos, la desaparición de este recurso significa para ellas mayores responsabilidades y una nueva faena. Cada río, manantial o pozo que se seca implica recorrer mayores distancias en busca de agua y también más trabajo y menos posibilidades de sobrevivir”. Y se está refiriendo a trabajo no remunerado, que conforma el 50% del total del trabajo de la humanidad. Sin embargo las mujeres sólo detentan el 1% de la propiedad de la tierra. Agrega Shiva que “sólo existe un camino para la supervivencia y la liberación de la naturaleza, la mujer y el hombre. Ese camino es el ecológico, basado en el equilibrio y la diversidad planteado como oposición al dominio, la explotación y el mal desarrollo. En su exploración del rol de las mujeres del Tercer Mundo las ubica como “salvadoras y como víctimas del mal desarrollo ecológicoy que sus luchas no violentas y no sexistas son la alternativa a la ciencia y tecnología dominantes y al paradigma del desarrollo”.

AJUSTE A LA NORMATIVA LOCAL E INTERNACIONAL.

El criterio que exponemos se fundó en la disponibilidad de información que obtuvimos a partir de PNUMA, Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente; Indicadores de la Unión Europea; Estambul + 5; Programa de Indicadores Urbanos para el Centro de Naciones Unidas para los asentamientos humanos; Fundación Forum Ambienta: Departamento de Medio Ambiente de Cataluña. Agencia Europea de Medio Ambiente; Colectivo de Mujeres Urbanistas: Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Pamplona; Agenda 21 de Gijón, España; Forum Cívico para una Barcelona Sostenible; Instituto de Estadística de Andalucía, Sevilla y CEPAL, Comisión Económica para América Latina y el Caribe; proposiciones de las Conferencias Mundiales y Organismos Internacionales.

En el ámbito local la adecuación corresponde a las pautas que propone el Plan Urbano Ambiental; Plan Estratégico Buenos Aires 2010; Agenda 21 local; Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -art. 11; 21; 36; 38; 111- y ley 474: “Igualdad de Oportunidades y Trato entre Varones y Mujeres."

Históricamente las referencias comienzan en los ’70 con documentos internacionales como “Los Límites al Crecimiento”; la declaración de UN del ’72, pasando en los ’80 por “La Declaración de Cocoyoc”, las “Teorías del Ecodesarrollo” y ya en los ’90 con “Nuestro Futuro Común” y el compromiso internacional de Río ‘92, Cumbre de la Tierra se establece la Agenda 21 y un plan de acción para “el desarrollo sustentable”, donde se incorporan a este concepto las dimensiones sociales y económicas y se comienzan a articular los principios de equidad interregional, instancia que se ve defraudada con la 2º Cumbre de la Tierra, Johannesburg 2002, llamada Río -10, tal el retroceso operado en materia de acuerdos sobre medio ambiente y pobreza, donde 189 países lograron consenso a último momento mediante un apartado sobre derechos de la Mujer, con una remarcable actitud de la delegación de Canadá que revierte la Declaración final logrando evitar el párrafo que dejaba el derecho a la salud sexual y reproductiva de las mujeres “a las legislaciones nacionales y valores culturales y religiosos”, cambiándola por  los “derechos y libertades fundamentales de las mujeres”. Es por demás significativa como la trama y urdimbre –paradigma de desarrollo sustentable- que vincula mujer, ambiente y pobreza se teje.

HOME - QUIENES SOMOS - OBJETIVOS - ESTUDIOS E INVESTIGACIONES - COMO PARTICIPAR - AGENDA EVENTOS


AMAI - ASOCIACION DE MUJERES ARQUITECTAS E INGENIERAS
M.T.de Alvear 548. Piso 16 ”A”  - C1058 AAF -  Buenos Aires – Argentina
Tel.fax   54  11  4311 8460

  amai@house.com.ar
http://arquitectura.com.ar/amai


Una producción de Arquitectura en Línea® 
www.arquitectura.com
- ©1996-2002

26/09/2005 10:47 a.m.